Thursday, September 21, 2006

Recuerdos del "OJO", el periódico pe´

Son casi la una de la mañana y no hace mucho que llegué a casa. ¿Qué hago despierta a estas horas desde hace dos días? No, no es que haya vuelto al insomnio sino que hoy fue lo de la "Conferencia sobre El Arte de la Caricatura" de Omar en el Parque de la Amistad - Surco (unos 15 min. de mi casa). ¿Y la tardanza?, pues porque me vine después de hacer unos previos en la casa de mi amiga Sexilia (Cecilia para Uds. el apelativo creo que no necesito ilustrarlo ;) a buen entendedor). Tooonces...
Un efusivo reencuentro con caras de gente amiga de la antigua Empresa Periodística en la que laboraba, ameritaron los abrazos al abuelo Omar y otras tías, digo, amigas de su club de fans; la despedida, el cafecito, gaseosa, la charla, la tardanza del regreso y los buenos sandwiches hechos en casa de la primera amiga que hice en aquél diario de plana verde y blanca: el "OJO", el periódico pues ¿Cuál otro ojo más?
Gracias Ceci!!!, la pasé muy bien en tu compañía, te guardaré celosamente el secreto ;), no olvides guardar el mío!

Por las noticias que vi pasar a lo largo de los meses cuando dejé OJO, ahora sé que de él sólo queda el vacío terrible en la amplia sala de redacción, unos cuantos buenos amigos y unas cuantas páginas de o.50 céntimos que no he vuelto a leer porque estoy segura que OJO nunca volverá a ser el mismo. Cuando ingresé al diario, éste era el periódico popular más caro del Perú, mucho más caro que La República, mucho más caro que toda la "competencia" de periódicos chichas o recontrapopulares de Lima que yo tildaba de ¡abominables! El tiempo fue disolviendo su precio y también la compostura, fue desterrando a su gente, razones económicas que le dicen. Fue desapareciendo poco a poco mientras estuve allí, y de un tirón cuando decidí revocar la renovación de mi contrato e irme de regreso a la universidad. Tristeza por esa perdida, sí; pero también recuerdo de mucha alegría, porque mientras el precio iba en decrece fui testigo de la parte última del apogeo del OJO que recuerdo, el primer periódico popular más leído del Perú, el diario al que iba a trabajar, al que asistía como quien va a un parque de recreo para huir del estrés y otras angustias que en ciertas épocas nos atormentan, llámese, para mí (entonces), mi intensa y apasionada vida universitaria de aquellas "épocas".
¿Quién escribirá esa historia?, ¿quién hablará del fenecido OJO del que ahora quedan unos cuantos céntimos para aguantarle el recuerdo y la nostalgia de épocas mejores a EPENSA? Probablemente nadie, o quién sabe, tal vez, alguién, alguna vez, cuando sea tiempo. Pero vamos, que entre todas la cosas no sólo hablo de tiempos que se han perdido en la historia popular que aún no se escribe; sino también la de una alegría que permanece, toda la alegría que queda como el recuerdo más grato de todo el montón de gente que conocí en el diario, de aquél ambiente y la súper buena onda; y de aquél mi "intenso" aprendizaje de la "jerga popular" que iba guardando en mi lexicón mental mientras escondía mi aún tímida cara sonrosada por el entonces alto tono de unas palabras que atravesaban mis aún virginales y académicos oídos universitarios.
Cómo no recordar que mientras me limpiaba de toda esa asepsia letrada y estudiosa, un buen Director iba sazonando unos ocasionales ajos y carajos, y algunas otras frases que me ayudaban a integrarme sin tímidez a la microsociedad del Diario. Cómo olvidar esos tiempos para el momento libre, los "Ey niña, ¿qué haces?, ¿qué lees?, ¿qué cursos estás llevando en la universidad?, recomiéndame un buen libro", "Tienes novio ¿en qué piensas?", "¿No estarás enamorada? que se te ha pasado la primera tremenda tilde de la primera plana" y cabeza gacha Wonder y yo, que no fuimos nosotros, que esa plana salió después que nos fuimos, y que disculpando los errores avergonzantes. Vaya tiempos. Y los otros, los días esos del "Niña, a ver mírame, sólo con tus ojos me quedo", mientras nuevamente yo agachaba la cabeza, sonrosada la niña frente a la celebración de los diagramadores y algún editor sonriente en la nave de edición. O cómo olvidar más tarde los pocos : "Hija qué te parecen las palabras del titular de mañana... lánzame una crítica", o los alguna vez respetables: "¿Es correcta ésta palabra?, recomiéndame un mejor sinónimo", y los otros en que Luchito iba celebrando mis lecciones sobre el gerundio inapropiado con su jajaja, que el gerundio por aquí, que el gerundio por allá, cara de gerundio.
Y sobre todo, sobre todo como no recordar aquel único "Ya está niña de los ojos verdes, si a ti te gusta, el titular queda", que me daban para mirar sonriente al jefe y a toda la gente ese día y todos lo demás que siguieran durante mi vida completa. Que pequeño poder, que pequeña gran alegría para el corazón que se conformaba con tan poco.
Durante esos meses era increíble saber que después de haberme pasado años completos de mi vida sin enterarme cabalmente de lo que acontecía a mi alrededor, después de haberme amoldado a una vida con complejo de autista en soliloquio, que yo, Vanessa Soldevilla Sánchez, estuviese allí en La Victoria, maravillada, siendo la primera en enterarme de lo que pasaba en Lima, en provincias, en el Perú, en el Mundo entero, en el Sistema Solar, o al otro lado de un otro pequeño mundo que no lograba asir con mis manos. Aquél era un salto gigante en mi vida, una forma de abrir mis ojos al mundo, al periodismo, de conocer gente nueva y amable en extremo, gente apasionada con su trabajo, gente llena de vida, de calle, de una experiencia que yo no poseía. Mi trabajo como correctora de estilo era una forma de estar en el lugar en el que se cocinaban las noticias mismas, un espacio en que todo podía compartirse con un buen par de vinos, Coca Cola para la niñas por favor (entiéndase Melissa y yo), cada que se presentaba un pretexto de fin de semana, noticias acompañadas de celebración de lo que sea, de la dicha de estar juntos en la mesa de edición.
Ah!, cómo no recordar al querido y recordado "gordo" Sr. Carlos Manrique, a Delfina, Omar Zevallos, Cecilia, Carmencita Castilla, al Ricardo del suplemento sobre sexo y mi cara roja del escándalo; y al "cuerazo" de la redacción, -sí, porque había un cuerazo que, además, era medio tímido, casado y con hijos para mala racha de su pequeño y anónimo club de fans, mejor no digamos el nombre (Buena Slocovich!, apúrate con el artículo). Claro que no me olvido y recuerdo además de aquel solitario y bieneducado Sr. Freddy, Eduardo Perú y Vituchito Miranda; a la gente de Espectáculos y al negro de los Deportes; a Karry con su edición especial de Quino en la mesa de dibujo; a las mujeres periodistas de la Revista Mujer; a los señores Agoi, preciosos y añejos ojos celestes, sonrisa en los labios y ustedes están en su casa; al Gran Piero y las fotos artísticas del negro Alberto Orbegoso; recordar, mmm... a la pesada de al lado que me hacía la vida imposible cuándo andaba de recién llegadita (grrr, si alguna vez te enteras te he perdonado hija, algo aprendí y no hay roches :D); a la doña de los pasteles en la hora del break, a la de las canchitas a la que le quedé debiendo una gelatina (Te pagaré con creces!!); y a mi buena My Wonder que luego se fue a El Comercio (y luego también lo dejó), pero siempre siempre se quedó conmigo bien clavadita en mi corazón como el propio viejo OJO. Y para no ser injusta, cómo no recordar las instalaciones propicias y toda la otra gente cuyos nombres he olvidado; la realización paralela del Proyecto ARTINVAL para mi querido Puericultorio Pérez Araníbar; y aquella?s otras personas cuyos rostros también forman parte de mis gratos recuerdos del OJO y mi vida de entonces. ¿Los recuerdos malos?, también hubo algunos, pero esos los he tirado al tacho claro está, pues hoy quiero recordar cosas buenas. Buenos tiempos sin duda alguna, mi mejor escóndite apartado para pensar serena las "decisiones" fundamentales del corazón agitado, o para distraerlas.
Supongo que hay historias que no se escriben y tal vez esta bien que sea así, porque la de ese viejo diario vive en cada uno de los que formamos parte de él, en los que aún caminamos por algunas calles del Perú con un poco de esa historia a cuestas.

Colofón
Que ya me dan las dos treinta tantos y las líneas de este post se extienden sino paro la mano. Bueno, lo que iba a decir para rematar es gracias Omar por mi Gatopardo (al fin!!) y mi Lagartija Nro5, no he parado de reír, así que "La polilla culta" eh?, jajaja, es genial!! I´m so sorry, ya sabes que me perdí buena parte de la Conferencia, me mandas el power con la parte concerniente a la historia de la caricatura en la época primitiva?? eso de que los cavernícolas tenían caricaturas quiero saberlo de primera mano. Anda di que sí!!!! :D. ¿Ah, qué no? Y si te digo: si el power no esta en mi buzón del hotmail mañana a primera hora yo publico esa foto de abuelito que te tomé, y lo publicó así sin más en este apreciado blog sin fotoshop ni retoques de por medio?? Ya lo sé, hablando se comprende la gente ;) , y yo sí que soy buena alumna :D

Por otro lado, al "anónimo" del post de Juanjo:
Hola Niki!, (no serás Niki mi primo el de Trujillo?? mmm...) si conoces a Juanjo y encima has escuchado las canciones en su propia casa es que entonces no eres mi primo sino amigo suyo, me equívoco?? ¿¿Cómo que te perdiste el concierto?? no tienes perdón!! La Noche estuvo lleno total y con gente parada en los pasillos, en las escaleras y en cualquier lado que tuviera un lugar para ubicarse parado y apretado. Yo, felizmente llegué temprano. Plastic Toy for You fue el telón mejor aplaudido de la noche(la próxima mejor audio al micro y todos salimos cantando). El Aire no estuvo mal, pero no acostumbro a ir a este tipo de conciertos (sólo fui por apoyar a Juanjo) conque me salí temprano. Y bueno, ya él me contará que tal estuvo esa banda. Igual gracias por pasar por esta casa, Juanjo tiene fe en la música y yo tengo fe en él, conque ya estoy esperando que mi CD con las grabaciones de su música salga pronto. Gracias por el dato, estaré atentísima.

Saludos pues y buenas madrugadas a todos que esta nena se va a dormir para poder seguir conversando mañana con ese señor Pierre Bordieu que la tiene encandilada. Muases.

4 comments:

omar said...

Asuuuuuuuuu.. qué tal moco!....

Vanessa Soldevilla said...

Si ya sé Omar, no es necesario que des muestras de tu sensibilidad, que esa ya la conozco :S
Publicaré la foto, ya verás!!!! jejeje
Mmmm...igual te quiero Abuelo, y pásame el pañuelo por favor!!! :´)
Vane

Ceci said...

Ehhh, vane, en realidad son momentos muy especiales.. siento lo mismo que tu y
sin duda fueron los sanguchitos mas especiales que comi, ja, Grande Vane, por
los recuerdos y por ser como eres, una chica recontra especial y con una sonrisa
que da calma y motiva confianza absoluta

Anonymous said...

Curiosamente yo he leído tu post en los ratos libres que me deja el trabajo de corrección en un diario limeño. También estudio Literatura.