Friday, June 30, 2006

Poema dedicado al señor ausente

Un poema para ti, sauce triste

[1914: 4]
¡No podrás saber nada, sauce triste!
¡Tú que desmelenado sobre el agua
te inclinas e interrogas
sin saber nunca lo que el agua dice
al pasar junto a ti!
¡Y el río corre, el río corre siempre!
¡Estás junto al recodo que hace el río,
lejos de su principio,
lejos, lejos también de su final,
y si no sabes nada del ayer de estas aguas,
del cálido misterio del mañana
también lo ignoras todo!
¿Qué eres pues sauce, qué eres?
A veces se desprenden hojas de ti;
¡Son mudos mensajeros que envías a allá abajo
que confías a la corriente para que ellos lleguen
ya que tú no puedes llegar!
Y tú te quedas en la orilla,
viéndolas cómo corren a lo lejos,
que se pierden llevándose
tu voluntad dispersa.
............................

Si yo pudiera ser el leñador
que te cortara, sauce,
que arrojara tu tronco a la corriente
acaso tú me lo agradecerías
y al darte muerte que camina y anda
no sentirías el perder la vida
eternamente quieta
sauce triste
y tu tronco se iría allá a lo lejos
oyendo lo que dice la corriente

............................................

Así mis pensamientos van diciendo
mientras que yo acodado
en la baranda del puente
veo cómo corre
el Guadalquivir
hacia Sanlúcar...
¡Estos versos que mando río abajo
hacia el mar azulado
son las hojas del árbol
que se desprenden yendo hacia su anhelo,
ya que el sauce está en la tierra
clavado para siempre!
Pedro Salinas (Fábulas y signos)

Gracias por la fotografía Jaime. Sí, si puedo imaginar que el sauce esta escondido entre sus amigos los árboles de la ribera. Esta es una de las veces en que me conformo con lo que tengo, aunque no por ello dejaré de seguir buscando otras fotografías : ) Cariños. V

Friday, June 23, 2006

Pienso que a veces suceden situaciones extrañas en mi vida. Hoy me asombra sentirme parte de sentimientos encontrados.
No, no sé como afrontar ni enfrentar un sueño, no sé como darle cara, como decirle sin titubear todas las palabras acumuladas en mi corazón, todas y cada una de las que ensayé en diferentes tiempos de mi vida, aun antes de nacer.

Thursday, June 22, 2006

Qué se yo de verdadera poesía, qué se yo...no me importa saber nada.
Yo apenas sé de una sola historia que busca su camino entre mis manos, mientras yo con miedo, siempre con miedo, intento dejarla ser por sí misma. Yo no quiero terminar en una historia, pegada a una letra caduca, orgullosa de ser literaria y perfecta. Lo que yo quiero es vivir la mía sin temores, respirar las imperfecciones de la mía sin más temores de los que ya he tenido, acariciar la mía en los brazos de un único ser, del amor fiel que me busca en sueños y en mis mañanas siempre posibles mientras respiro.

Tuesday, June 20, 2006

Sunday, June 18, 2006

"El sueño estaba desprovisto de todo afecto y era incoherente e incomprensible; en cambio, mientras que desarrollo los pensamientos tras de él ocultos voy experimentando intensos y fundados movimientos afectivos y los pensamientos mismos van formando, con admirable docilidad, cadenas lógicamente eslabonadas, en las cuales se repiten como centrales determinadas representaciones.
Ideas de este género no representadas por sí mismas en el sueño son en nuestro ejemplo la antítesis egoísta-desinteresada y los elementos ser deudor y hacer de balde. En el tejido cuya trama nos descubre claramente el análisis podría yo ahora separar más los hilos y demostrar que van a unirse todos en un nudo único; pero consideraciones de naturaleza no científicia, sino privada, me impiden llevar a cabo en público tal labor. Al efectuarla revelaría muchas cosas íntimas que prefiero permanezcan secretas; cosas de las que tampoco yo me había dado clara cuenta hasta que el desarrollo de este análisis las ha puesto ante mis ojos y que aún a mí mismo me cuesta trabajo confesar. ¿Por qué, pues, no he elegido mejor otro sueño cuyo análisis fuera más comunicable y, por tanto, más apropiado para hacer surgir una convicción sobre el sentido y la conexión material descubierto? La respuesta a esta interrogación es que todo sueño con el que emprendiera mi labor investigadora conduciría sin remedio a cosas difícilmente publicables, imponiéndome la necesidad de ser discreto. Tampoco evitaría estas dificultades escogiendo para analizarlo un sueño de otra persona, a menos que las circunstancias permitieran prescindir de todo velo sin daño alguno para el que en mí se confiara.
La teoría que sobre los sueños sugiere en principio todo esto, es la de que son una especie de sustitutivos de aquellas series de pensamientos tan significativas y revestidas de afecto a las cuales hemos llegado al final de nuestro análisis. Aún no conocemos el proceso que ha hecho surgir el sueño de estos pensamientos, pero ya vemos que es injusto considerarlo como un fenómeno puramente físico, exento de toda importancia psíquica y nacido de la actividad aislada de algunas células cerebrales despertadas del reposo en que continúa sumido el resto del organismo.
Aún he observado dos cosas más: que el contenido del sueño es mucho más breve que aquellos pensamientos cuyo sustitutivo he convenido en declararle y que el análisis ha descubierto como estímulo provocador del sueño un nimio suceso del día anterior al mismo. Claro es que una tan amplia conclusión no he podido fijarla en un único análisis. Mas cuando la experiencia me ha demostrado que por la persecución exenta de crítica de las asociaciones de todo sueño puede llegar a tal cadena de pensamientos, entre cuyos elementos reaparecen los componentes del sueño y que están correcta y significativamente enlazados entre sí, no hay más remedio que abandonar la escasa esperanza que aún pudiese quedarnos de que las conexiones observadas la primera vez pudieran resultar casuales. Estará, pues, plenamente justificado fijar nuestros nuevos conocimientos sobre esta materia por medio de tecnicismos propios, y así distinguiremos el sueño, tal y como aparece en nuestro recuerdo, del material correspondiente hallado por medio del análisis, y que denominaré contenido manifiesto del sueño, y el segundo- que por ahora denominaré sin mayor diferenciación-, contenido latente del mismo".

Sigmund Freud. Los sueños (1923)

Thursday, June 15, 2006

Durante la semana volví a soñar contigo. Sin motivo, sin razón aparente alguna, sin explicaciones, así, de la nada, tú acercándote nuevamente en sueños.
No no lo comprendo. Freud no sabría explicarlo tampoco. Ayer también volví a llorar con ese dolor, con esa punzada hiriente en el corazón al despertar. El abrazo era tan real, tan abrigador, tan necesario. Y luego, tan inexistente al abrir los ojos.
Sí, si me inquieta la idea de cualquier pérdida definitiva. No comprendo el dolor que vuelve de la nada a mí como en una jornada masoquista. Sigo sin comprender, no tiene sentido continuar así, imaginar, soñar mundos que existen sólo adentro, que duelen demasiado al despertar.

11:09am

Saturday, June 10, 2006

*

Presagios

No te veo. Bien sé
que estás aquí, detrás
de una frágil pared
de ladrillos y cal, bien al alcance
de mi voz, si llamara.
Pero no llamaré.
Te llamaré mañana,
cuando al no verte ya,
me imagine que sigues
aquí cerca, a mi lado,
y que basta hoy la voz que ayer no quise dar.
Mañana...cuando estés
allá detrás de una
frágil pared de vientos,
de cielos y de años.

P. S (1924)

Seguro azar

Vocación

Abrir los ojos. Y ver
sin falta ni sobra, a colmo
en la luz clara del día
perfecto el mundo, completo.
Secretas medidas rigen
gracias sueltas, abandonos
fingidos, la nube aquella,
el pájaro volador,
la fuente, el tiemblo del chopo.
Está bien, mayo, sazón.
Todo en el fiel. Pero yo...

Tú, de sobra. A mirar,
y nada más que a mirar
la belleza rematada
que ya no te necesita.
Cerrar los ojos. Y ver
incompleto, tembloroso,
de será o de no será,
-masas torpes, planos sordos-
sin luz, sin gracia, sin orden
un mundo sin acabar,
necesitado, llamándome
a mí, o a ti, o a cualquiera
que ponga lo que le falta,
que le dé la perfección.
En aquella tarde clara,
en aquel mundo sin tacha,
escogí:
el otro.
Cerré los ojos.

Pero Salinas (1929)