Monday, October 30, 2006

Music of the nigth



Hace varios años atrás recibí una de las lecciones de mi vida cuando me "burlaba" o mas bien tomaba con poca seriedad la existencia de los gramófonos y otros viejos aparatos (como los que se usan para escuchar discos de vinilo). El hermano de una antigua amiga, en cuya casa estaba de visita por algún trabajo de grupo, acababa de regresar de Quilca o algo así y de hecho cargaba consigo varios viejos discos de vinilo y un aparatito en el cual se empecinaba hacerme escuchar una vieja área de alguna canción que no recuerdo; seguramente alguna ópera a la que no le presté demasiada atención y cuyo título recuerdo menos. Tanto él como su hermana solían tener una memoria sorprendente, a lo Funes de Borges (que yo admiraba y por la cual guardaba una sana envidia), de modo que prefiero no inventarme las cosas que he olvidado por temor a la correción que seguramente sería igual de sorprendente si algún día el personaje de mi anécdota llegara a recordarla y a reconocerse como tal en este post, sea cual sea la razón casual que lo trajese por aquí.
Yo, muy jovencita y bastante incauta con los comentarios, despreocupada en lo absoluto por el efecto que pudiesen producir mis palabras o las palabras en general (dichas por mí persona, aclaro, de un modo bastante ingenuo) me mandé con lo que aquél chico tomo como "burla" al hablar sobre la nula nitidez del sonido del aparato en cuestión y mi preferencia por los equipos de alta fidelidad en los cuales escuchar algún buen CD (por esa época había una propaganda de TV que hablaba sobre la alta fidelidad de los Equipos Pionner y yo hacía eco de ese asunto comercial, bastante despreocupada). Al parecer, el afán con que aquél muchacho deseaba mostrarme sus grandes conocimientos de la música clásica y su alta sensibilidad por la música fueron a rodar por el suelo y se mostró enojado, tal vez atacado. Consecuencia: respondió con unas palabras y razonamientos que me parecieron inteligentes/sublimes en parte y los traigo a colación a propósito del video y la canción que acabo de colgar. (En este momento véase el video)...

(¿Terminó de escuchar la canción y ver los defectos de origen del video? Ok, puede continuar leyendo).

Lamentablemente no recuerdo con precisión cuáles fueron las palabras que pronunció con exactitud, no podría inventármelas ahora ni a modo de crónica de nada, pero consistían en algo como esto:
"Querida Vanessa, tu comentario es atroz y se parece al de los ignorantes masmediáticos empecinados en captar la "alta fidelidad de los equipos de sonido" sin tomar en cuenta todo el gran milagro que significa que ya una canción o pieza musical cualquiera pueda perdurar por medio de cualquier material auxiliar y llegar hasta nosotros pasados muchos años; que pueda, por ejemplo, permitir que tú ahora en este preciso momento escuches la bella música que desea ser oída por ti y tengas el también gran privilegio de escucharla ahora "con tus propios oídos", cuando en realidad fue una canción producida en un único tiempo pasado, históricamente irrepetible y finito. Tu interés por la "alta fidelidad del sonido" resulta en ese sentido completamente absurdo y ridículo".
Como se supondrá, su razonamiento fue devastador para la ingenuidad conque yo realizaba mi comentario. Acababa apenas de ser cachimba en la Católica y ya me estaban dando lecciones fuera de clase sobre el modo de medir las palabras y realizar comentarios prudentes sobre lo que sea. Se podrían hacer mil conjeturas sobre las distintas emociones y también la tremenda rabia que me provocó con su mordaz razonamiento que apelando a la sensibilidad musical mía me dejaba desarmada y sin argumentos para el contraataque. De hecho, bastaría decir que en esa época yo ni siquiera sabía que se podía contraargumentar y decir cualquier cosa que me pudiera dejar bien parada durante ese asunto así yo me estuviese equivocando garrafalmente y él tuviese la más absoluta razón.
Respondí alguna cosa tonta mientras mi cara se sonrojaba con rapidez creciente y me empeciné en no demostrarle que había captado y que "igual me llegaba altamente el "aparatito ese". Sin embargo, mi sensibilidad herida no dejó de asombrarse con las palabras aquellas. De hecho las suyas fueron mejores y más fuertes y más todo, y encima ya suavizado él por mi obvia vergüenza siguió a continuación con todo un rollo que me parecía filosófico y hermoso mientras hablaba acerca de la lentitud y la milagrosa pausa de la antigüedad de los gramófonos y cualquier aparato que toque discos de vinilo, además de otras cosas más. (El tipo en cuestión escribía poesía y estudiaba literatura conque tenía de donde coger frente a la cachimba que yo era. Conque lo que dijo exactamente se los dejo a la imaginación).
Mmmm, en este preciso momento de mi relato lamento horriblemente no haber tenido una videograbadora para grabar esa lección de mi vida y ahora mismo un lapicero en mano para pedirle a modo de la Mafalda de Quino: "Me da su autógrafo por favor". Eeeeen fin... así es la vida y una no sabe que cosas se llegarán a recordar más imperecederamente en la memoria, así algún recuerdo nos deje tan mal parados como entonces a mí :S
El caso es que esa tarde-noche tuve dos lecciones. La primera, que las palabras y en general el lenguaje era un mundo extraordinariamente complejo, y que bien manejado poseía una poderosa fuerza persuasiva que me parecía deseable poseer para afectar a quien sea del modo semejante en el que yo me sentía afectada; y que además, era necesario algún tipo de entrenamiento y preparación lúcida al respecto para poder ser capaz de establecer razonamientos tan convincentes y tan inteligentes como el que yo le había escuchado al tipo que en ese momento odiaba con toda el alma porque me parecía que me estaba diciendo de modo delicado e inteligente: "Eres una tremenda ignorante e insensible por no escucharme, Vanessa!". Lo segundo que aprendí es, obviamente, que en adelante me valían madres la "alta fidelidad del sonido" cuando se tratara de la versión única de una vieja pieza musical, porque yo no era en lo absoluto ninguna insensible ignorante ni ridícula; además de que el tipo en cuestión era un tipo odiosamente inteligente, (pero que yo también lo era por que le había captado "la daga lingüística" al muy maldito!!).
La anécdota, ahora que cuelgo Music of the nigth, es que yo estaba buscando una versión audiovisual con "alta calidad sonora y visual" y que acabo de darme por vencida ahora que recordé a ese antiguo caballero. Es increíble que haya recordado una anécdota tan vieja entresacada del diván de mi memoria para justificar de algún modo mi decisión de colgar la canción con defectos y todo. Espero que se sepa apreciar el detalle en todos los casos. Salute!
La canción es originalmente un área de la ópera "El fantasma de la ópera" pero cantada en versión de voz natural por Lara Fabian hace montonon de años atrás. Las palabras de introducción a la canción que expresa la cantante en francés es traducida así:
"I once had the great fortune of witnessing the Phantom of the Opera live on a stage, and the Phantom that night impressed me so much, and moved me so much, that when I drove back home I had the feeling he was still there with me...And that night he made the most incredible promise to me : He said...He said that he'd come back to see me each and everytime I would call on him..And tonight, it is not for me that he has kept his promise and that he's back...It is for YOU"

2 comments:

Paul y Teresa said...

Bella niña, hermosa mujer, tantas otras frases para decirle a una muchachita. Eres bella entérate ya. ERES BELLA y la vida no se ha acabado, no se acaba, no puedes dejar acabe ¿lo oyes? Mereces ser feliz nena. Nos gusta mas cuando sonries con esas sonrisas tan buenas de muchachita buena. Te queremos Vanesita, fuerza, fuerza, fuerza FUERZA.
Cierra la pagina, es mejor todo lo que nos hace mejor mejor animicamente, aunque duela es mejor la vacuna. TE QUEREMOS todos te queremos. Ni en los momentos mas trsites lo olvides. No estas sola de acuerdo. Nunca estas sola. Un abrazo de la familia.

En ingles suena mejor pero el castellano es nuestro. Una vez tuve la gran fortuna de presenciar El fantasma de la opera en vivo en un escenario, y la verdad me impresionó tanto que cuando regresé a casa tenía el presentimiento de que aun estaba ahi conmigo...
esa noche me hizo la promesa más increíble, me dijo que vendría todas las noches a verme cada vez que lo llamara y esta noche ha mantenido la promesa conmigo y ha vuelto... Esto es para ustedes.

Vanessa Soldevilla said...

Gracias!!!! los quiero de veras, hoy el sol me sonríe. Los quiero.